Entre sus usos más habituales se encuentran:
- cimientos y pilotes
- muros de contención y de cimentación
- losas y forjados de soporte de carga
- armazones y vigas estructurales
- carreteras, caminos y aceras
La correcta elección del cemento para cada trabajo no sólo dependerá del uso que se le quiera dar y del rendimiento que se requiera del hormigón, sino también del tamaño del proyecto y de la calidad del acabado necesario.